En esta oportunidad queremos dar a conocer materiales didácticos que sirven para el trabajo del tema de la correspondencia en los grados transición y primero. Son materiales que se pueden elaborar con material como cartulina, cartón paja, foamy u otro material que permita la construcción de éstos.

Estos materiales son:

·    Cubos Fantásticos: Son cuatro dados los cuales están distribuidos así: Un dado con los números de uno a seis representados en puntos. Otro dado que contiene los números siete, ocho, nueve, cero, cuatro y dos representado en puntos. Los otros dos dados contienen la cantidad de los dados anteriores pero representados con figuras o dibujos.

Con este material se puede trabajar correspondencia con actividades como darle a un niño dos dados: uno con puntos y otro que tenga las mismas cantidades representadas en figuras. Luego se le pide que lance los dos dados y que con las caras que caigan, realice la correspondencia buscando que a un punto de un dado le corresponda una figura del otro dado.

 

·    Fichas Numéricas: Son fichas que se realizan con números y a éstas se le hacen sus correspondientes con elementos, por ejemplo se realiza la ficha del número tres y a la vez se realizan varias fichas que contengan esta cantidad representada con elementos (tres flores, tres lápices).

Con estas fichas se realiza una actividad que consiste en repartirlas en desorden a los niños. Luego se les pide que los que tienen el número uno busquen a quienes tienen un objeto en su ficha; los que tienen el número dos buscar los que tienen dos elementos en sus fichas; y así sucesivamente. También se puede jugar según características de los elementos.

·    Las Fichas Voladoras: Se realizan fichas que contengan los números del uno al nueve representados en puntos y otras fichas que contengan estas cantidades representadas en dibujos. Las actividades que se pueden realizar con estas fichas son:

Poner las fichas en desorden en el piso y dar al niño una, sea de puntos o imágenes, para que busque la que le corresponde. También, se ponen las fichas boca abajo y se realiza el juego del “concéntrese”, donde el niño tendrá que destapar una ficha y luego otra buscando la que le corresponde a la primera que destapó. Si el niño la encuentra se le pide que vaya y la registre en el cuaderno dibujando las dos fichas.

Los anteriores materiales y sus respectivas estrategias ayudan a acercar a los estudiantes a la noción de correspondencia la cual es necesaria en trabajos posteriores sobre conjuntos.

Te invitamos a que pruebes con estos materiales y estrategias, que seguramente te ayudaran en la enseñanza del tema de correspondencia.

Queridos Lectores:

Nuevamente, queremos compartir con ustedes otra de las experiencias que tuvimos con material didáctico utilizado en el proceso de enseñanza aprendizaje de las matemáticas. Este material es “La Yupana”, también conocida como el ábaco Inca pues era la herramienta que ellos utilizaban para contar. Este material sirve para trabajar valor posicional, suma y resta. La yupana está formada por varias columnas. Cada una tiene un valor de acuerdo a su posición, así (empezando de derecha a izquierda): unidades, decenas, centenas, unidades de mil. Además, cada columna está representada por un color diferente y tiene diez huecos distribuidos por toda la columna. Este recurso se puede elaborar con los estudiantes en diferentes materiales como madera, cartón paja, foamy, icopor, entre otros. Este material se utiliza de la misma manera que se utiliza el ábaco, pero en vez de mover bolitas, se llenan los círculos de cada columna con diferentes semillas (fríjoles, lentejas, garbanzos, arvejas), dándole a cada grupo de semillas un valor: 1, 10, 100, 1000 (unidades, decenas, centenas, etc.)

Pero la idea aquí es contarles la experiencia que se tuvo con un grupo de segundo grado de primaria, en el cual se enseñó el valor posicional a partir del uso de la yupana. Al principio fue una experiencia difícil para los estudiantes, ya que no conocían acerca de esta herramienta, pero para ello se les hizo un acercamiento contándoles la historia de la yupana, su uso y de igual modo, elaborando una con los materiales mencionados anteriormente. Una vez los estudiantes tenían sus Yupanas se procedió a iniciar con el trabajo del valor posicional, explicándoles primero cómo era el uso de ésta y luego realizando ejercicios de ubicar números de acuerdo al valor que tomaba cada cifra según la posición que tenía. Para la ubicación de esos números se utilizaron ejercicios de adivinanzas que llevaban a los estudiantes a realizarlos y así entender mejor el tema trabajado. Algunas de estas adivinanzas eran: ¿Qué número soy si tengo 7 de 1 unidad, 4 de 10 unidades, 9 de 100 unidades y 6 de 1000 unidades?; soy un número que tiene 6 de 1, 8 de 10 y 10 de 100 ¿qué número soy? También se realizaron ejercicios a partir de historias y cuentos donde los niños tenían que descubrir el número del que se estaba hablando.

Este trabajo se realizó en dos sesiones de clase con ejercicios diferentes que llevaban a los estudiantes a interiorizar el concepto de valor posicional a partir de la manipulación de material y de una manera práctica, permitiéndoles realizar un aprendizaje significativo del tema.

Como resultado de este proceso, se obtuvo una mejor comprensión del concepto de valor posicional, ya que los estudiantes después de las clases trabajadas con este material, mostraron comprensión del tema y para ellos, ya no era necesario tener un instrumento como la misma yupana o una tabla para ubicar números y reconocer cuál era el valor que ocupaba cada cifra.

Bueno querido lector. Esto más que el contar una experiencia, es una invitación para que te atrevas a realizar una de éstas experiencias en el aula de clase y comprobar que el material didáctico es una herramienta efectiva y eficaz en la enseñanza de las matemáticas.

Hola Queridos lectores

A continuación queremos compartir con ustedes una estrategia didáctica para trabajar con los estudiantes el tema de fraccionarios utilizando material concreto.

Como ya hemos comentado anteriormente es importante permitir que los alumnos adquieran el concepto, desde la estimulación de sus sentidos, experimentando con su entorno, con el fin de confrontar sus conocimientos con la nueva información.

Ahora bien, esta estrategia esta organizada para trabajar con estudiantes de tercero o cuarto grado de primaria, en un espacio amplio donde cada estudiante tenga su silla y escritorio. Luego se les pide a los niños que se organicen en grupos de máximo tres integrantes y que se enumeren del uno al tres. A cada subgrupo se les entrega como material concreto o más bien como recurso natural una mandarina.

En ese momento puede ser adecuado establecer con los niños un diálogo sobre la mandarina, qué clase de fruta es, de dónde proviene, que proteínas nos puede brindar, etc.

Más adelante se le pide al niño número uno de cada grupo pelar la mandarina, luego al número dos contar cuantas fracciones salieron de toda la mandarina, que en esta ocasión representa toda la unidad. Después se le pide al niño número tres que tome de toda la mandarina tres pedazos y los reparta entre los integrantes del grupo. Para preguntarles ¿Cuántas fracciones salieron de la mandarina? ¿Cuántos pedazos tomaron? ¿Cuántos pedazos de mandarina quedaron?

Después de socializar las respuestas de estas preguntas, es importante que el maestro aproveche la atención y disposición de los estudiantes para desarrollar  la actividad y explique  relacionando esta dinámica con el tema a estudiar. Ya que esta actividad permite distinguir los elementos de una fracción, el denominador (cuando preguntamos cuántas partes iguales salieron de la mandarina)  y numerador (cuantas partes tomamos de la mandarina) y a la vez esta estrategia permite que el estudiante comprenda que la unidad es la que se divide en partes iguales.

Esta actividad se realizó con un grupo de 36 niños y niñas de cuarto grado de Primaria, a través de nuestra práctica pedagógica, por lo cual podemos decir que en el momento de conocer los saberes  previos de los niños frente al tema, nos dimos cuenta que tenían unos conocimientos superficiales los cuales no podían dar respuesta al tema. Y a la hora de trabajar los fraccionarios desde la manipulación de la mandarina percibimos que los niños primero se sorprenden, muestran interés y se cuestionan cómo la mandarina puede servir para la clase de matemáticas. Segundo, después de realizar esta estrategia le preguntamos a los niños sobre el concepto de fracción y las respuestas que obtuvimos fueron: una fracción es dividir en partes iguales, es separar una cosa, es tomar pedazos de una parte entera. Por lo tanto se observó que los niños comprendieron el concepto de fracción y cuando se realizó la misma actividad desde el tablero se notó que los estudiantes tomaron una actitud más abierta y comprensiva.

Ahora, querido lector te invitamos a realizar nuestra estrategia en tú aula de clase y que nos comentes como te fue.

Hola a todos los navegadores que de una u otra forma se interesan por conocer como enseñar las matemáticas desde otra perspectiva.

 

Para esta ocasión queremos aclarar, qué se entiende por material concreto,  ya que hemos comentado a través de nuestro blog, de diferentes formas la importancia del uso de estos materiales para cualquier proceso de enseñanza aprendizaje en el área de matemáticas, pero no hemos definido tal concepto.

 

De esta forma podemos decir que el material concreto se refiere a todo instrumento, objeto o elemento que el maestro facilita en el aula de clases, con el fin de transmitir contenidos educativos desde la manipulación y experiencia  que los estudiantes tengan con estos.

 

Los materiales concretos para cumplir con su objetivo, deben presentar las siguientes características:

 

·         Deben ser constituidos con elementos sencillos, fáciles y fuertes  para que los estudiantes los puedan manipular y se sigan conservando.

 

·         Que sean objetos llamativos y que causen interés en los estudiantes.

 

·         Que el objeto presente una relación directa con el tema a trabajar.

 

·         Que los estudiantes puedan trabajar con el objeto por ellos mismos.

 

·         Y, sobre todo que permitan la comprensión de los conceptos.

 

 

Pero lo más importante Querido lector: Es reconocer que no solo es el maestro el poseedor del conocimiento absoluto dentro del aula. Sino que en todo proceso de enseñanza – aprendizaje es fundamental partir de los saberes del estudiante, tomando su papel dentro del aula como agente activo, capaz de producir conocimientos porque podemos tener en nuestro salón de clase un elemento que cumpla con todas las anteriores características, pero si solo lo utilizamos para que el maestro lo enseñe desde la observación mostrando lo que ocurre, estamos perdiendo el objetivo que los materiales concretos pueden brindarnos para la enseñanza de las matemáticas, eliminando con esta actitud la posibilidad de que sea el mismo estudiante el constructor de su propio conocimiento desde la interacción con su medio social.

La enseñanza de las matemáticas parte del uso del material concreto porque permite que el mismo estudiante experimente el concepto desde la estimulación de sus sentidos, logrando llegar a interiorizar los conceptos que se quieren enseñar a partir de la manipulación de los objetos de su entorno. Como bien lo dice Piaget los niños y niñas necesitan aprender a través de experiencias concretas, en concordancia a su estadio de desarrollo cognitivo. La transición hacia estadios formales del pensamiento resulta de la modificación de estructuras mentales que se generan en las interacciones con el mundo físico y social. Es así como la enseñanza de las matemáticas inicia con una etapa exploratoria, la que requiere de la manipulación de material concreto, y sigue con actividades que facilitan el desarrollo conceptual a partir de las experiencias recogidas por los alumnos durante la exploración. A partir de la experiencia concreta, la cual comienza con la observación y el análisis, se continúa con la conceptualización y luego con la generalización.

Lo anterior, lleva a reconocer la importancia que tiene la enseñanza de las matemáticas en la básica primaria a través del uso de instrumentos y objetos concretos para el estudiante, ya que estos buscan lograr un aprendizaje significativo dentro de sus estudiantes, pues los resultados de los ellos en el aprendizaje de las matemáticas no son satisfactorios en los contenidos conceptuales de los diferentes temas que se trabajan en esta área, pues las estrategias que el maestro está utilizando para la enseñanza de la matemáticas no garantizan la comprensión del alumno frente al tema estudiado debido a que se ha limitado a estrategias memorísticas y visuales que no crean ningún interés en el estudiante y por lo tanto ningún aprendizaje significativo.

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Tomado de http://es.youtube.com/watch?v=gl_Ig2Vh1iw&feature=related

Bienvenidos a este rincón matemático en el que podrás encontrar estrategias para desarrollar el pensamiento lógico en los estudiantes, mediante el uso de materiales didácticos en el área de matemáticas.

Para la enseñanza de las matemáticas se necesita trabajar con los estudiantes un proceso que va de lo concreto, lo abstracto y lo simbólico, donde en lo concreto el niño puede comprender un concepto manipulando, observando y experimentando con diferentes elementos e instrumentos. Lo abstracto consiste en llevar lo concreto a lo gráfico y, lo simbólico tiene que ver con el uso de códigos relacionados con los conceptos tratados. Además, ya es una comprensión que hace el estudiante del número.

portada.jpgEl maestro debe tener en cuenta este proceso para saber cómo se lleva al niño hacia el aprendizaje de las matemáticas. Dentro de esta perspectiva, es importante que el maestro conozca los materiales que permiten que se realice este proceso y que los estudiantes obtengan un aprendizaje significativo y de igual modo, conozca el uso de los mismos. Además, las matemáticas son una materia viva, llena de interés y muy útil fuera de la clase. Es necesaria que esta idea sea trasmitida a los alumnos por sus maestros para que ellos se encuentren en la necesidad de razonar, operar o manipular para dar solución a problemas concretos.

Así mismo, exiten diferentes medios por los cuales los niños aprenden, ya que los maestros no tienen en cuenta esto y se limitan a trabajar las matemáticas desde el uso de libros y del tablero, sin permitir a los niños interactuar con objetos y materiales que permitan comprender un tema determinado.

Finalmente, se considera que los materiales didácticos son una herramienta clave para el proceso de enseñanza aprendizaje en las matemáticas y es del uso de estos materiales, de donde surge la necesidad de conocerlos y aplicarlos dentro del aula.

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